Un negocio necesita una cerca que no deje entrar a nadie de noche y que deje pasar los camiones de día. En lotes, bodegas, negocios y propiedades de renta, el portón casi siempre es lo que más trabaja, y es lo que mejor conocemos: construimos, soldamos y ponemos motor a los portones.
En los negocios muchas veces el trabajo es una reparación que no puede esperar: un portón que golpeó un camión, un tramo dañado, una cerradura que ya no cuadra. Mande una foto y la dirección y le decimos qué se necesita.
Para una cerca nueva en una propiedad comercial, revisamos el lote, las entradas y lo que pida la ciudad o el dueño, y le damos el precio por escrito.

Esto no es una cotización. Es un rango aproximado para que sepa qué esperar. El precio exacto se da solo después de una visita gratis a su propiedad, porque el terreno, la pendiente, el acceso y la cerca vieja cambian el costo. Nunca paga nada que no haya aprobado antes.